El Cóndor de los Andes es una de las especies más emblemáticas de Sudamérica y el ave insignia de Colombia.
Su presencia en el Complejo de Páramos Los Nevados refleja la importancia ecológica de estos ecosistemas de alta montaña y la necesidad de protegerlos para las generaciones futuras.
Con su majestuoso vuelo, el cóndor se convierte en un indicador de la salud ambiental del territorio y en un símbolo de la conexión entre la naturaleza, el agua y la vida.
Al alimentarse de animales muertos, ayuda a eliminar restos orgánicos que podrían convertirse en focos de enfermedades, contribuyendo al equilibrio sanitario de los ecosistemas.
Gracias a esta labor, mantiene saludables los hábitats donde conviven múltiples especies de fauna y flora.
El Complejo de Páramos Los Nevados es uno de los ecosistemas estratégicos más importantes del país. Aquí nacen fuentes hídricas de Campoalegre y Chinchiná que abastecen a miles de personas y se conserva una extraordinaria biodiversidad.
Oso de anteojos
(Tremarctos ornatus)
Dispersor de semillas y guardián del bosque.
Danta de Páramo
(Tapirus pinchaque)
Sembradora de vida en las montañas.
Puma
(Puma concolor)
Equilibrio y fuerza que regula el territorio.
Venado de montaña
(Odocoileus virginianus)
Habitante silencioso de los bosques andinos.